25 años por los Derechos de los niños y niñas

Se cumple un nuevo aniversario de la adhesión de Chile en 1990 a la Convención Internacional de los Derechos del Niño. A veinticinco años de un cambio de mirada sobre la infancia y sus derechos.

25 años de la Convención de los Derechos del Niño
25 años de la Convención de los Derechos del Niño

En 1990, más de 60 países ratificaron la Convención Internacional de los Derechos del Niño (1989). Uno de ellos fue Chile, que lo hizo un 14 de agosto y está celebrando los 25 años de su adhesión a este declaración internacional que cambió positivamente la concepción del mundo sobre la infancia. Desde ese momento, los niños, niñas y adolescentes son sujetos de derechos.
Naciones Unidas fue la institución que generó los consensos y logró la aprobación de este tratado que establece que todos los niños, niñas y adolescentes del mundo tienen derechos humanos, basándose en cuatro principios fundamentales: no discriminación; interés superior del niño; supervivencia, desarrollo y protección; y participación en las decisiones que les afecten.
Al ratificar la Convención, los países asumen la responsabilidad de orientar sus programas y políticas estatales hacia la infancia y el efectivo cumplimiento de sus derechos. Por ejemplo, el acceso a la educación y a la atención de la salud.
Son derechos de los chicos, tener un nombre, crecer en un ambiente de amor y compresión, no trabajar, expresarse y que se escuchen sus opiniones. También jugar y recrearse: “Los estados partes reconocen el derecho del niño al descanso y el esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas propias de su edad y a participar libremente en la vida cultural y en las artes” (Artículo 31).

Información relacionada

El sector privado y los Derechos del Niño
¡Feliz día a todos los niños y niñas!

Te puede interesar

A 25 años de la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño
Grupo Arcor refuerza su compromiso con la infancia y crea Fundación Arcor Chile
Una apuesta por la inclusión educativa
Más juego, más movimiento, más infancia