"Los chicos no tienen libertad para moverse"

Gustavo Moreno está convencido de que hay que modificar los hábitos de vida cotidiana, reconvertir la educación física en las escuelas y encontrar propuestas motivadoras para recuperar la actividad física y mejorar la salud.

Gustavo Moreno
Gustavo Moreno
Moreno es Coordinador del Programa Nacional de Deporte y Salud, del Plan Nacional de Deporte Social, de la Secretaria de Deportes de la Nación. Explica que en Argentina 6 de cada 10 personas son sedentarias y agrega que "como consecuencia de estos hábitos de vida sedentarios tenemos que Cuatro de cada diez argentinos tienen sobrepeso. En el año 2005 se midió un sobrepeso en los argentinos del 34.4%, aumentando en 2009 a 35,4 y llegando en 2013 a 37,1% de la población".
Resalta las conclusiones de la Cumbre de las Naciones Unidas de 2011, denominada "Cuando el Mundo se Mueve hacia la actividad física y el deporte" para plantear la necesidad de incrementar la actividad física. Apunta que el encuentro se llevó a cabo porque "se estima que en menos de 20 años, si no se detiene el aumento de las ECNT (Enfermedades Crónicas No Transmisibles), causadas por el sedentarismo, exceso de peso y obesidad, estas harán colapsar todos los sistemas públicos de salud". En las conclusiones que leyó el secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, se afirma justamente que "es necesario incrementar la participación de la población en general en la actividad física. (...) Con un poco de esfuerzo y políticas públicas compartidas con programas que promuevan un envejecimiento activo y saludable, podemos revertir entre todos esta tendencia".

A continuación la parte más relevante de la entrevista.

¿Cuál es la situación de la actividad física en Argentina?
El 60% de la población tiene un estilo de vida sedentario y eso repercute en la salud en general. La inactividad física trepó del 46,2 al 55,1% entre 2007 y 2013. Esta situación es más significativa en las mujeres que en los varones a partir de finalizar el ciclo secundario de la educación. Aquí es donde se observa que la educación física escolar, que debe formar hábitos de actividad física para toda la vida no cumple con ese propósito y no deja esa semilla. La educación física no nos está dando resultado para luchar contra el sedentarismo, debemos apelar a algo integral. En el Congreso Mundial de Actividad Física y Salud Pública que se realizó en la ciudad de Toronto (Canadá), surgió la propuesta de las siete inversiones que mejor funcionan en el mundo. La actividad física en la escuela y los programas integrales escolares están en esa propuesta. La educación física debe promover la actividad física para toda la vida y el gusto por ella, y no tanto deporte. Los profesores de educación física perdieron el rol de educadores del movimiento para convertirse en entrenadores deportivos.  A este planteo deben sumarse los kioscos saludables y una acción institucional donde las materias biológicas y sociales introduzcan contenidos sobre alimentación saludable, y lucha contra el tabaco y las bebidas azucaradas. Es el modo de luchar contra este flagelo del sedentarismo y la obesidad. La actividad física es muy importante porque de lo contrario, a los 3 años de vida, empiezan a obstruirse las arterias y a los 18 años una persona  puede tener un 40% de las arterias obstruidas. Esa conducta puede concluir con un infarto.

¿Qué sostiene a estas prácticas sedentarias?
Son muchos factores. El acceso a deportes formales, fitness y la educación física no están dando resultado para luchar contra el sedentarismo... ¿Cuál es la apuesta en el mundo? Las actividades de la vida diaria, cambiar los hábitos de la vida diaria. En ese sentido, se encuentra el tiempo que los niños pasan frente a una pantalla y la inseguridad. Antes, cuando íbamos al Supermercado nos dejaban jugar entre las góndolas, ahora a los chicos los llevan adentro del carrito por seguridad. En este momento, en Buenos Aires, se alquilan carritos para llevar a tu hijo por el shopping, encima le compras una gaseosa para que vaya entretenido. Una combinación explosiva de sedentarismo y bebidas edulcoradas. También los chicos van a mirar las vidrieras y hacen lo que vos haces, ni siquiera la libertad del juego simbólico. No están libres para moverse, correr. Hoy en los barrios no hay potreros, no podes andar en patines, la inseguridad los lleva a estar adentro de sus casas y adentro están las pantallas. Antes también se caminaba o se iba en bici a determinados lugares como la escuela, pero ahora prima el transporte automotor. El mundo está creado para los autos, las ciudades no son amigables, están diseñadas para que circulen autos y ómnibus. Entonces, no hay oportunidad, los chicos se levantan, los llevan a la escuela, los van a buscar, no pueden salir a la calle, no se sueltan de la mano de los padres.. En el colegio hacen educación física una o dos veces por semana, con clases que no superan los 30 minutos, porque el tiempo real no supera los 30 minutos por clase. Todo esto atenta contra la actividad física. La realidad es que los chicos no tienen oportunidad de tener por lo menos 60 minutos diarios de actividad física.

¿Cómo pueden competir el movimiento y la actividad física frente a la TV, los videos juegos y la falta de espacio público?
Hoy se sabe que si podemos lograr la motivación, la gente se mueve. Un ejemplo: En Estocolmo, Suecia, en el subte, donde había una escalera mecánica y otra fija para subir y bajar, una noche montaron un piano. A la mañana siguiente, atraídos por la novedad, el 70% usó la esclarea fija que es un piano porque con cada paso que daban se emitía un sonido... Así hasta que casi nadie usaba la escalera mecánica. Como suele suceder, los niños entusiasmados con hacer sonar el piano hacían más cosas sobre la escalera, y en el video que se hizo para registrar la experiencia, finaliza con uno de ellos interpretando una sinfonía de Beethoven. Es impresionante, los chicos ya estaban haciendo música. El tema es que no le encontramos la motivación. Ahora apareció otra estrategia a partir de la comercialización de los cuenta pasos o "Pasómetros", que miden los pasos que haces durante todo el día. En ese sentido sabemos que las actividades cotidianas no superan los 2.500 pasos por día; con 5.000 pasos diarios se producen efectos beneficiosos sobre el sistema cardiovascular; con 9.000 se puede evitar sobrepeso y con 15.000 pasos se puede adelgazar. Pero para hacerlo, con este sistema de los pasos te das cuenta que tenés que cambiar todo tu estilo de vida. Por eso es necesario educar para la actividad física en todos los niveles de la educación. Si no lo hacemos, en veinte años van a colapsar todos los sistemas de salud. Para que no suceda, tenemos que reducir la incidencia de las Enfermedades Crónicas No Transmisibles (ECNT) y eso depende de sumar alimentación saludable y actividad física y movimiento. Hay que trabajar para cambiar o modificar actitudes, en vez de subir o bajar por ascensores, hay que hacerlo por la escalera; en lugar de utilizar el auto para transportarnos, hay que ir caminando o en bicicleta.

¿Cómo se entrelazan juego y movimiento?
El juego es fundamental. El deporte se comió a la educación física. Hace treinta años las clases de educación física consistían en 30 minutos de juego, 20 a 30 minutos de juegos pre-deportivos y una vuelta a la calma con un juego de recreación. Hoy se arman los equipos para hacer deporte competitivo, y la vuelta a la calma se hace con penales o tiros al aro de básquet. El juego es fundamental en el desarrollo humano y de la niñez, tanto el  simbólico que se hace en el jardín de infantes hasta el juego motor, que mejora la coordinación, flexibilidad, fuerza, y resistencia y el juego cuando comenzamos a hacer deporte. Soy ferviente promotor en la educación física escolar, considero que hay que volver a las fuentes, a la actividad física, a las escuelas de gimnasia, a una educación física infantil, al juego pre-deportivo y a no hacer tanto deporte. Es  necesario trasladar esta concepción del juego a la casa y a los padres.

¿Qué estrategias resultan más efectivas para promover la actividad física?
En el Congreso Mundial de Actividad Física y Salud Pública que se realizó en la ciudad de Toronto (Canadá) se presentó el documento conocido como "La Carta de Toronto",  en el que se desarrollan las siete inversiones que mejor han funcionado para la promoción de la actividad física. Ellas son las siguientes: Programas escolares integrales de deporte y alimentación saludable; Políticas y sistemas de transporte que den prioridad a los desplazamientos a pie, en bicicleta y en transporte público; Normativa e infraestructura de diseño urbano que permitan un acceso equitativo y seguro para la actividad física y el deporte y fomenten los hábitos a lo largo de toda la vida; Programas de actividad física y prevención de Enfermedades No Transmisibles integrados a los sistemas de prevención primaria y secundaria de salud; Educar a la población, utilizando a los medios de comunicación para concientizarla y modificar normas sociales en materia de actividad física y deporte; Programas dirigidos a la comunidad, donde participen diversos entornos y sectores y que movilicen a la comunidad y a sus recursos y los integren; Sistemas y programas deportivos que promueven el deporte social y fomenten su práctica en todas las etapas de la vida.

GUSTAVO MORENO

Licenciado en Educación Física y Deportes en la Universidad de Flores. Master en “Diseño y Gestión de Programas”, Director de Juegos Regionales y Latinoamericanos y Coordinador del Programa Nacional de Deporte y Salud, del Plan Nacional de Deporte Social, de la Secretaria de Deportes de la Nación. Coordina la Red Nacional de Actividad Física y Salud Pública, representando a la Argentina en el RAFA-PANA, Red de Actividad Física de las Américas.

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